Se acaba de producir a principios de diciembre en Caracas, Venezuela, un acontecimiento que las grandes corporaciones mediáticas apenas han reseñado. Se trata del acto fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que viene a cristalizar el sueño unitario e integracionista del Libertador Simón Bolívar. En efecto, hace casi doscientos años, precisamente en 1826, se reunió en la ciudad de Panamá el Congreso Anfictiónico Americano,que había sido convocado por Bolívar cuando ejercía la Presidencia del Perú, con el propósito de echar las bases de una confederación de estados latinoamericanos, no solamente en tanto contrapeso al poder creciente de los Estados Unidos en el continente, sino también en tanto entidad capaz de cohesionar sólida y durablemente a los recién independizados países de América Latina incluyendo a Brasil.